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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Moviment dels Focolars</provider_name><provider_url>https://focolares.es/ca</provider_url><author_name>Isabel de la Riva</author_name><author_url>https://focolares.es/ca/author/isabel/</author_url><title>Palabra de vida - Movimiento de los Focolares</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="pu8GTx1xJV"&gt;&lt;a href="https://focolares.es/ca/palabra-de-vida/julio-2026/"&gt;Paraula de vida&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://focolares.es/ca/palabra-de-vida/julio-2026/embed/#?secret=pu8GTx1xJV" width="600" height="338" title="&#x201C;Paraula de vida&#x201D; &#x2014; Moviment dels Focolars" data-secret="pu8GTx1xJV" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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&lt;/script&gt;</html><description>Despu&#xE9;s de haber hablado en par&#xE1;bolas a una gran muchedumbre a la orilla del lago Tiber&#xED;ades, Jes&#xFA;s se dirige a sus disc&#xED;pulos y les explica a ellos el sentido profundo de sus palabras. El protagonista de nuestro relato es la Palabra de Dios, comparada con una semilla peque&#xF1;a y fr&#xE1;gil. Las piedras, las zarzas y las aves pueden impedirles germinar, echar ra&#xED;ces y producir espigas maduras, pero el sabio sembrador conoce su sorprendente vitalidad. A trav&#xE9;s de estas im&#xE1;genes, Jes&#xFA;s revela la relaci&#xF3;n entre el hombre y la Palabra que Dios ofrece abundantemente, pero hay quien la acoge y quien, por diversos motivos, la deja caer sin que d&#xE9; fruto. Efectivamente, en el coraz&#xF3;n humano, la superficialidad y las excesivas preocupaciones materiales amenazan el milagro de la vida sobrenatural que Dios mismo desea encender en sus criaturas. Tambi&#xE9;n a nosotros, como a los disc&#xED;pulos, Jes&#xFA;s nos invita a entrar en el humilde misterio del amor de Dios, y al mismo tiempo nos interpela personalmente sobre una decisi&#xF3;n: &#xBF;qu&#xE9; &#xAB;terreno&#xBB; queremos ser? &#xAB;El que fue sembrado en tierra buena es el que oye la Palabra y la comprende: este s&#xED; que da fruto&#xBB;. Escuchar y comprender: este parece ser el secreto que nos convierte en un terreno acogedor, donde la semilla de la Palabra puede expresar su fuerza y dar buenos frutos. &#xA1;Qu&#xE9; valioso es estar disponibles a la escucha! Es el espacio espiritual para dejar entrar la vida de Dios, que siempre nos precede con su misericordia, con la paciencia del trabajador que conoce y respeta los tiempos de maduraci&#xF3;n. Las palabras de Dios, como escribe Chiara Lubich, &#xAB;iluminan interiormente no solo la mente, sino todo el ser, porque son luz, amor y vida. Dan paz &#x2013;la que Jes&#xFA;s llama suya: &#x201C;mi paz&#x201D;&#x2013; incluso en los momentos de turbaci&#xF3;n y de angustia. Dan alegr&#xED;a plena aun en medio del dolor que a veces atenaza el alma. Dan fuerza, sobre todo cuando sobrevienen el abatimiento o el des&#xE1;nimo. Nos hacen libres porque abren el camino de la Verdad. [&#x2026;] Tambi&#xE9;n en nosotros debe nacer un amor apasionado por la Palabra de Dios: acoj&#xE1;mosla atentamente cuando se nos proclame en las iglesias, le&#xE1;mosla, estudi&#xE9;mosla, medit&#xE9;mosla&#x2026; Pero sobre todo estamos llamados a vivirla. [&#x2026;] Al vivir una Palabra de Jes&#xFA;s vivimos todo el Evangelio, porque en cada Palabra suya &#xC9;l se entrega por completo, viene &#xC9;l mismo a vivir en nosotros [&#x2026;] y sustituye nuestro modo de pensar, de querer y de obrar en todas las circunstancias de la vida&#xBB;[1]. &#xAB;El que fue sembrado en tierra buena es el que oye la Palabra y la comprende: este s&#xED; que da fruto&#xBB;. Wambil de M&#xE9;xico nos cuenta: &#xAB;Hubo un tiempo en que me sent&#xED;a atrapado en un profundo agujero. Estaba inmerso en una relaci&#xF3;n violenta, trataba de huir y arreglarlo todo con mis fuerzas. Influido por las redes sociales y el ruido exterior, a menudo persegu&#xED;a cosas que no estaban en el plan de Dios. A pesar de todos mis esfuerzos, segu&#xED;a sinti&#xE9;ndome vac&#xED;o y sin una meta. Sab&#xED;a que el amor es un lenguaje universal, as&#xED; que me puse a hacer voluntariado, y encontr&#xE9; un modo de actuar que solo pod&#xED;a venir de Dios. Con el tiempo descubr&#xED; un lugar donde escuchar su Palabra y crecer en la relaci&#xF3;n con &#xC9;l. Estoy profundamente agradecido&#xBB;. Incluso cuando nos sentimos tierra &#xE1;rida y pedregosa, la misma Palabra es eficaz, como revela el profeta Isa&#xED;as: &#xAB;Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo, y no vuelven all&#xE1; sino despu&#xE9;s de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, [&#x2026;] as&#xED; ser&#xE1; la palabra que sale de mi boca: no volver&#xE1; a m&#xED; vac&#xED;a, sino que cumplir&#xE1; mi deseo y llevar&#xE1; a cabo mi encargo&#xBB; (Is 55, 10-11). Sostenidos por esta esperanza, en un tiempo dominado por miedos y tensiones, cultivemos tambi&#xE9;n la confianza en las mujeres y en los hombres con quienes compartimos la vida. Confiemos en su capacidad de dar buenos frutos y de crear ocasiones de escucha y di&#xE1;logo, para caminar juntos hacia el horizonte de la fraternidad. Letizia Magri y el equipo de la Palabra de Vida [1] C. Lubich, Palabra de vida de marzo de 2003: Ciudad Nueva n. 396 (2003/3), pp. 24-25.</description></oembed>
