{"version":"1.0","provider_name":"Moviment dels Focolars","provider_url":"https:\/\/focolares.es\/ca","author_name":"admin","author_url":"https:\/\/focolares.es\/ca\/author\/afesersl_mcjhk9wv\/","title":"Palabra de vida - Movimiento de los Focolares","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"o2D6Ux7I2r\"><a href=\"https:\/\/focolares.es\/ca\/palabra-de-vida\/agosto-2026\/\">Paraula de vida<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/focolares.es\/ca\/palabra-de-vida\/agosto-2026\/embed\/#?secret=o2D6Ux7I2r\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u201cParaula de vida\u201d \u2014 Moviment dels Focolars\" data-secret=\"o2D6Ux7I2r\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/focolares.es\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>","description":"En el primer cap\u00edtulo de su Evangelio, Lucas nos ofrece la \u00fanica p\u00e1gina del Nuevo Testamento en que las protagonistas son dos mujeres, Mar\u00eda e Isabel. Isabel viv\u00eda en una ciudad cerca de Jerusal\u00e9n, a unos 150 km de distancia de Nazaret. Mar\u00eda emprende este largo viaje nada m\u00e1s recibir el anuncio del \u00e1ngel de que iba a ser la madre de Jes\u00fas (Lc 1, 26-38). No conocemos los detalles de la traves\u00eda, solo sabemos que se dirigi\u00f3 con prontitud a la regi\u00f3n monta\u00f1osa. Pero \u00bfpor qu\u00e9 se dirige all\u00e1? Mar\u00eda va para comunicar esta alegr\u00eda a quien, como ella, hab\u00eda recibido de Dios la gracia de esperar un hijo, y para estar a su lado y ayudarla durante los \u00faltimos meses de embarazo. Es la historia de dos mujeres, de dos maternidades imposibles. \u00bfQui\u00e9n mejor que ella pod\u00eda entenderla y compartir esta experiencia? De este encuentro brota el canto del Magn\u00edficat. \u00abEngrandece mi alma al Se\u00f1or\u00bb. \u00abEstas palabras brotan de un ardor inflamado y de un gozo desbordante [\u2026]. Por eso no dice \u201cyo ensalzo a Dios\u201d, sino \u201cmi alma\u201d\u2026, como si quisiera expresar: \u201cmi vida, todos mis sentidos, se ciernen en el amor, alabanza y gozo divinos [\u2026]\u201d\u00bb[1], escribe Mart\u00edn Lutero en su comentario al Magn\u00edficat. El verbo engrandecer, hacer grande, revela la alegr\u00eda que suscita descubrir que Dios es m\u00e1s grande de lo que nos esper\u00e1bamos. Esta alegr\u00eda provoca una profunda humildad y un hondo sentido de gratitud y reconocimiento. Como subraya Ermes Ronchi, \u00abel Magn\u00edficat es el evangelio de Mar\u00eda, su buena noticia, que alcanza a todas las generaciones\u00bb. Por diez veces, la joven de Nazaret repite lo que ha hecho Dios[2], como una especie de nuevo dec\u00e1logo, de diez nuevos mandamientos que trastocan la l\u00f3gica del mundo. Resulta espont\u00e1neo preguntarse si hemos conservado el sentido de estupor y de asombro en nuestra vida diaria y de oraci\u00f3n ante todo lo que Dios ha obrado y sigue obrando. Sin abrirnos a la novedad y a sus sorpresas, sin asombro, la fe se convierte en una letan\u00eda cansada que lentamente se apaga y se convierte en una costumbre social[3]. \u00abEngrandece mi alma al Se\u00f1or\u00bb. El canto de Mar\u00eda no es simplemente una oraci\u00f3n de alabanza intimista, sino una alabanza prof\u00e9tica, caracterizada por recurrir constantemente a los pasajes de la Escritura[4], lo que indica la direcci\u00f3n de la historia seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios. Alabarlo significa alinearse con los peque\u00f1os, creer que el mundo puede y debe cambiar. Las palabras de este himno nos invitan a comprender la intervenci\u00f3n salv\u00edfica de Dios en nuestra historia personal y comunitaria, tanto nuestra propia vivencia personal como la universal, tanto el momento presente como los cielos nuevos y la tierra nueva que la revoluci\u00f3n social del Evangelio inaugura. \u00abEngrandece mi alma al Se\u00f1or\u00bb. Estas palabras nos invitan tambi\u00e9n a nosotros a hacer de nuestra vida una alabanza viviente, a reconocer cada d\u00eda las \u00abmaravillas\u00bb, a unir nuestra voz a la de Mar\u00eda para proclamar que Dios es fiel, que su misericordia se extiende de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n y que su reino de justicia y amor ya se est\u00e1 realizando entre nosotros. Chiara Lubich hab\u00eda captado esta dimensi\u00f3n revolucionaria del canto de Mar\u00eda cuando escribi\u00f3 a los j\u00f3venes: \u00abLee el Magn\u00edficat y encontrar\u00e1s la primera y m\u00e1s potente p\u00e1gina de la doctrina social cristiana. \u00bfQui\u00e9n y cu\u00e1ndo la realizar\u00e1 completamente?\u00bb[5]. La pregunta sigue estando abierta y nos interpela. La intervenci\u00f3n de Dios no deber\u00eda quedarse reducida a la intimidad del coraz\u00f3n; hace falta que se manifieste en las relaciones, en la vida com\u00fan, en la trama de las generaciones futuras. Patrizia Mazzola y el equipo de la Palabra de Vida [1] Mart\u00edn Lutero, Comentario al Magn\u00edficat: https:\/\/1library.co\/document\/zlvl282y-comentario-al-magnificat-por-martin-lutero.html.[2] Cf. E. Ronchi, \u00abMagnificat, una finestra aperta sul futuro\u00bb, Avvenire 12 de agosto de 2021.[3] Cf. Francisco, Angelus, Plaza de San Pedro (Roma), 4 de julio de 2021.[4] Cf. G. Ross\u00e9, Il Vangelo di Luca, Citt\u00e0 Nuova, 1992, p. 69.[5] C. Lubich, Signo de contradicci\u00f3n, Ciudad Nueva, Madrid 1971, n. 203, p. 64."}