{"version":"1.0","provider_name":"Moviment dels Focolars","provider_url":"https:\/\/focolares.es\/ca","author_name":"Isabel de la Riva","author_url":"https:\/\/focolares.es\/ca\/author\/isabel\/","title":"Palabra de vida - Movimiento de los Focolares","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"W1TDGzjMWI\"><a href=\"https:\/\/focolares.es\/ca\/palabra-de-vida\/noviembre-2024\/\">Paraula de vida<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/focolares.es\/ca\/palabra-de-vida\/noviembre-2024\/embed\/#?secret=W1TDGzjMWI\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u201cParaula de vida\u201d \u2014 Moviment dels Focolars\" data-secret=\"W1TDGzjMWI\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>","description":"Estamos en la conclusi\u00f3n del cap\u00edtulo 12 del Evangelio de Marcos. Jes\u00fas est\u00e1 en el templo de Jerusal\u00e9n; observa y ense\u00f1a. A trav\u00e9s de su mirada asistimos a una escena llena de personajes: gente que va y viene, encargados del culto, notables de largos ropajes, hombres ricos que echan sus magn\u00edficas ofrendas en el tesoro del templo. Entonces se adelanta una mujer viuda; forma parte de una categor\u00eda de personas necesitadas social y econ\u00f3micamente. Ante la indiferencia general, echa en el tesoro dos moneditas. Pero Jes\u00fas s\u00ed repara en ella, llama a sus disc\u00edpulos y les ense\u00f1a: \u00abEsta viuda, en cambio, ha echado todo cuanto pose\u00eda, todo lo que ten\u00eda para vivir\u00bb. \u00abOs digo de verdad\u2026\u00bb son las palabras que introducen las ense\u00f1anzas importantes. La mirada de Jes\u00fas, concentrada en la pobre mujer viuda, nos invita a mirar en la misma direcci\u00f3n: ella es el modelo de disc\u00edpulo. Su fe en el amor de Dios es incondicional; su tesoro es Dios mismo. Y al entregarse totalmente a \u00c9l, desea adem\u00e1s dar todo lo que puede para quienes son m\u00e1s pobres. En cierto modo, este abandonarse con confianza en el Padre es un anticipo del don de s\u00ed mismo que Jes\u00fas pronto cumplir\u00e1 con su pasi\u00f3n y muerte. Es esa \u00abpobreza de esp\u00edritu\u00bb y \u00abpureza de coraz\u00f3n\u00bb que Jes\u00fas proclam\u00f3 y vivi\u00f3. Significa \u00abponer nuestra confianza no en las riquezas, sino en el amor de Dios y en su providencia. [\u2026] Somos \u201cpobres de esp\u00edritu\u201d cuando nos dejamos guiar por el amor a los dem\u00e1s. Entonces compartimos y ponemos a disposici\u00f3n de todos los necesitados lo que tenemos: una sonrisa, nuestro tiempo, nuestros bienes, nuestras capacidades. Cuando lo hemos dado todo por amor, somos pobres, es decir, estamos vac\u00edos, somos nada, libres, tenemos el coraz\u00f3n puro\u00bb[1]. La propuesta de Jes\u00fas da un vuelco a nuestra mentalidad; en el centro de sus pensamientos est\u00e1 el peque\u00f1o, el pobre, el \u00faltimo. \u00abEsta viuda, en cambio, ha echado todo cuanto pose\u00eda, todo lo que ten\u00eda para vivir\u00bb. Esta Palabra de vida nos invita ante todo a renovar nuestra plena confianza en el amor de Dios y a dejarnos interpelar por su mirada para ver m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias, sin juzgar ni depender del juicio de los dem\u00e1s; a valorar la parte positiva de cada persona. Nos sugiere el darnos totalmente como l\u00f3gica evang\u00e9lica que edifica una comunidad pacificada, porque nos empuja a cuidar los unos de los otros. Nos alienta a vivir el Evangelio en el d\u00eda a d\u00eda, sin alardear; a dar con abundancia y confianza; a vivir con sobriedad, compartiendo. Nos reclama prestar atenci\u00f3n a los \u00faltimos, para aprender de ellos. Venant, nacido y crecido en Burundi, cuenta: \u00abEn mi pueblo, mi familia pod\u00eda presumir de una buena tierra y de una buena cosecha. Sabiendo que todo es providencia del cielo, mi madre recog\u00eda las primicias y las repart\u00eda puntualmente entre los vecinos, empezando por las familias m\u00e1s necesitadas, y a nosotros nos destinaba solo una parte de lo que quedaba. De este ejemplo aprend\u00ed el valor de dar sin inter\u00e9s. As\u00ed he entendido que Dios me ped\u00eda darle a \u00c9l la mejor parte, darle incluso toda mi vida\u00bb. Letizia Magri y el equipo de la Palabra de Vida [1] C. Lubich, \u00abPalabra de vida\u00bb, noviembre de 2003, en Ciudad Nueva n. 403 (11\/2003), 22-23."}