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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Focolare Movement</provider_name><provider_url>https://focolares.es/en</provider_url><author_name>admin</author_name><author_url>https://focolares.es/en/author/afesersl_mcjhk9wv/</author_url><title>La gran fuerza del amor - Movimiento de los Focolares</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="PqrIYq6jaU"&gt;&lt;a href="https://focolares.es/en/idea-del-mes/marzo-2024/"&gt;The great force of love&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://focolares.es/en/idea-del-mes/marzo-2024/embed/#?secret=PqrIYq6jaU" width="600" height="338" title="&#x201C;La gran fuerza del amor&#x201D; &#x2014; Movimiento de los Focolares" data-secret="PqrIYq6jaU" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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&lt;/script&gt;</html><description>La vida de cada uno de nosotros es un maravilloso cofre donde los colores se mezclan en gran armon&#xED;a. Pero muchas veces el cofre se rompe y la armon&#xED;a de colores se pierde, principalmente porque se ha perdido esa unidad fundamental entre Cuerpo, Mente y Esp&#xED;ritu. Tres componentes esenciales que se expresan visiblemente en las necesidades vitales comunes a todos, en los sentimientos que experimentamos cuando nuestras necesidades son o no satisfechas y por &#xFA;ltimo en los comportamientos que vienen determinados por lo que sentimos. Las necesidades vitales insatisfechas despiertan en nosotros sentimientos de malestar, amargura, frustraci&#xF3;n, resentimiento&#x2026; y estos sentimientos pueden llevarnos a comportamientos de cerraz&#xF3;n, hostilidad y agresividad, de reproche o a actuar con odio. En cambio, si nuestras necesidades de autonom&#xED;a, autenticidad, creatividad, confianza, protecci&#xF3;n, empat&#xED;a&#x2026; est&#xE1;n satisfechas, experimentamos sentimientos de afecto, relajaci&#xF3;n, entusiasmo, libertad&#x2026; y nuestro comportamiento hacia los dem&#xE1;s ser&#xE1; siempre m&#xE1;s afectuoso. Para que la gran fuerza del amor exista siempre en nosotros y dentro de nosotros, es necesario &#x2013; como dice Chiara Lubich en su libro &#x201C;El arte de amar&#x201D; &#x2013; hacernos uno con quien tenemos al lado, es decir, comprender el mundo del otro, compartir pensamientos y sue&#xF1;os, y vivir con la mayor transparencia posible una aceptaci&#xF3;n mutua. Si alguna vez la falta de confianza y estima por parte de los dem&#xE1;s nos vuelve inquietos o irascibles, confusos o indiferentes, con valent&#xED;a debemos encontrar la fuerza para comunicar a los dem&#xE1;s nuestra necesidad de sentirnos amados, de poder gozar de la confianza de los dem&#xE1;s y, con humildad, pedir la ayuda del otro, para reencontrar esa comprensi&#xF3;n que parec&#xED;a haber desaparecido. Del mismo modo, si somos nosotros quienes hemos despertado sentimientos de rencor, ira, resentimiento en el otro, debemos tener el valor de pedir perd&#xF3;n y ayudar al otro a comprender tambi&#xE9;n nuestra fragilidad. Incluso hacia aquellos que cometen delitos y act&#xFA;an con odio, debemos evitar expresar juicios moralistas de forma directa, buenos o malos, culpables o inocentes, capaces o incapaces, odiosos o adorables, sino juicios de valor partiendo de nuestra propia experiencia y sabiendo que siempre ante situaciones de injusticia, prevaricaci&#xF3;n, acopio, violencia, pueden desencadenarse en todos nosotros sentimientos y juicios reactivos. Marshall B. Rosenberg en su libro &#x201C;Non violent comunication- A language of life&#x201D; (&#x201C;Le parole sono finestre oppure muri&#x201D; [Las palabras son ventanas o paredes]-edici&#xF3;n italiana) cuenta que ante un palestino que le hab&#xED;a llamado asesino, por el simple hecho de ser americano, escuch&#xF3; profundamente a ese hombre, en el que hab&#xED;a advertido su sufrimiento &#xED;ntimo, y le hizo varias preguntas, para entender desde qu&#xE9; profunda violencia e injusticia hacia su pueblo se hab&#xED;a determinado esa agresi&#xF3;n verbal. El hombre se sinti&#xF3; comprendido y abri&#xF3; su coraz&#xF3;n y se&#xF1;al&#xF3; todo lo que le hab&#xED;a llevado a creer que los americanos eran partidarios de una pol&#xED;tica injusta. Naci&#xF3; entre ellos una verdadera relaci&#xF3;n y aquel d&#xED;a, que era el final del Ramad&#xE1;n, Rosenberg se encontr&#xF3; con que el hombre le invitaba a cenar y siguieron siendo amigos. Si un ser humano movido por la ira, el resentimiento y el odio llega a privar de la vida a otro ser humano, tenemos el deber moral de comprender a partir de qu&#xE9; necesidades vitales insatisfechas se generaron esos sentimientos violentos capaces de perturbar la armon&#xED;a interior de esa persona y producir efectos tan devastadores y da&#xF1;inos. Y eso es lo que se intenta hoy en algunas (demasiado pocas) instituciones penales y de reeducaci&#xF3;n, que han puesto en la base de su actuaci&#xF3;n la rehabilitaci&#xF3;n humana y espiritual de quienes, cegados por sentimientos negativos, han cometido graves delitos. S&#xF3;lo despu&#xE9;s puede haber conciencia del error cometido y, por tanto, la posibilidad de sanar la enfermedad psicol&#xF3;gica de la persona, y luego alegrarse juntos cuando piden perd&#xF3;n por el mal que han cometido. Viktor Frankl, iniciador de la logoterapia, escribe en su libro &#xAB;El hombre que sufre&#xBB; que &#xAB;tambi&#xE9;n de los aspectos negativos, y quiz&#xE1; sobre todo de ellos, se puede &#xAB;extraer&#xBB; un sentido, transform&#xE1;ndolos as&#xED; en algo positivo: el sufrimiento, en servicio; la culpa, en cambio; la muerte, en motivaci&#xF3;n para la acci&#xF3;n responsable&#xBB; y superar as&#xED; la propia culpa.</description></oembed>
