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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Focolare Movement</provider_name><provider_url>https://focolares.es/en</provider_url><author_name>Isabel de la Riva</author_name><author_url>https://focolares.es/en/author/isabel/</author_url><title>Mirarnos sin juzgar - Movimiento de los Focolares</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="QU7aBkLPLv"&gt;&lt;a href="https://focolares.es/en/idea-del-mes/marzo-2025/"&gt;Look at each other without judging&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://focolares.es/en/idea-del-mes/marzo-2025/embed/#?secret=QU7aBkLPLv" width="600" height="338" title="&#x201C;Mirarnos sin juzgar&#x201D; &#x2014; Movimiento de los Focolares" data-secret="QU7aBkLPLv" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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&lt;/script&gt;</html><description>Parece evidente que estamos hechos para la relaci&#xF3;n. De hecho, toda nuestra vida est&#xE1; entrelazada de relaciones. Pero a veces corremos el riesgo de da&#xF1;arlas con juicios duros y superficiales. A lo largo de la historia encontramos m&#xFA;ltiples im&#xE1;genes que ya forman parte del lenguaje com&#xFA;n. Por ejemplo, en la tradici&#xF3;n antigua encontramos una expresi&#xF3;n muy conocida que dice: &#xAB;&#xBF;Por qu&#xE9; miras la paja que est&#xE1; en el ojo de tu hermano y no te das cuenta de la viga que est&#xE1; en el tuyo?&#xBB;[1]; igualmente proverbial es la imagen de las dos alforjas: una delante de los ojos, con los defectos de los dem&#xE1;s, que vemos f&#xE1;cilmente, y la otra en la espalda, con nuestros defectos, que por lo tanto nos cuesta reconocer[2] y como dice el proverbio chino, &#xAB;el hombre es ciego a sus propios defectos, pero tiene ojos de &#xE1;guila para los de los dem&#xE1;s&#xBB;. Esto no significa aceptar lo que sucede indiscriminadamente. Ante la injusticia, la violencia o el abuso no podemos cerrar los ojos. Es necesario comprometerse con el cambio, comenzando por mirarnos antes que nada a nosotros mismos, escuchando con sinceridad nuestra propia conciencia para descubrir qu&#xE9; debemos mejorar. Solo as&#xED; podremos preguntarnos c&#xF3;mo ayudar concretamente a los dem&#xE1;s, incluso con consejos y correcciones. Se necesita &#xAB;otro punto de vista&#xBB; que me ofrezca una perspectiva diferente a la m&#xED;a, enriqueciendo mi &#x2018;verdad&#x2019; y ayud&#xE1;ndome a no caer en la autorreferencialidad y en esos errores de valoraci&#xF3;n que, en el fondo, forman parte de nuestra naturaleza humana. Hay una palabra que puede parecer antigua, pero que se enriquece con significados siempre nuevos: misericordia, que debemos vivir, en primer lugar, hacia nosotros mismos y luego hacia los dem&#xE1;s. De hecho, solo si somos capaces de aceptar y perdonar nuestros propios l&#xED;mites podremos acoger las debilidades y los errores de los dem&#xE1;s. Es m&#xE1;s, cuando nos damos cuenta de que inconscientemente nos sentimos superiores y con derecho a juzgar, se vuelve indispensable estar dispuestos a dar &#xAB;el primer paso&#xBB; hacia el otro para evitar que la relaci&#xF3;n se deteriore. Chiara Lubich cuenta a un grupo de musulmanes su experiencia en la peque&#xF1;a casa de Trento, donde comenz&#xF3; su aventura con sus primeras compa&#xF1;eras. No todo era sencillo y no faltaban las incomprensiones: &#xAB;No siempre era f&#xE1;cil vivir la radicalidad del amor. [&#x2026;] Tambi&#xE9;n entre nosotras y en nuestras relaciones, pod&#xED;a depositarse algo de polvo, y la unidad pod&#xED;a languidecer. Esto ocurr&#xED;a, por ejemplo, cuando nos d&#xE1;bamos cuenta de los defectos e imperfecciones de los dem&#xE1;s y los juzg&#xE1;bamos, de modo que la corriente de amor rec&#xED;proco se enfriaba. Para reaccionar ante esta situaci&#xF3;n se nos ocurri&#xF3; un d&#xED;a sellar un pacto entre nosotras, y lo llamamos &#xAB;pacto de misericordia&#xBB;. Decidimos, cada ma&#xF1;ana, ver nueva a la persona que encontr&#xE1;ramos &#x2014;en casa, en clase, en el trabajo, etc.&#x2014; sin recordar en absoluto sus defectos, cubri&#xE9;ndolo todo con amor. [&#x2026;]&#xBB;[3]. Un verdadero &#xAB;m&#xE9;todo&#xBB; que vale la pena poner en pr&#xE1;ctica en los grupos de trabajo, en la familia y en las asambleas de cualquier tipo. [1] (Lc 6,41)[2] Esopo (&#x3BC;&#x1FE6;&#x3B8;&#x3BF;&#x3B9;) , Fedro (Fabulae)[3] C. Lubich, &#xAB;El amor al pr&#xF3;jimo&#xBB;, Charla con un grupo de musulmanes, Castel Gandolfo 1-11-2002. Cf. El amor rec&#xED;proco, Ciudad Nueva, Madrid 2013, pp. 109-110</description></oembed>
