{"version":"1.0","provider_name":"Focolare Movement","provider_url":"https:\/\/focolares.es\/en","author_name":"admin","author_url":"https:\/\/focolares.es\/en\/author\/afesersl_mcjhk9wv\/","title":"Palabra de vida - Movimiento de los Focolares","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"LGtjiHnnu6\"><a href=\"https:\/\/focolares.es\/en\/palabra-de-vida\/noviembre-2026\/\">Word of life<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/focolares.es\/en\/palabra-de-vida\/noviembre-2026\/embed\/#?secret=LGtjiHnnu6\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u201cWord of Life\u201d \u2014 Focolare Movement\" data-secret=\"LGtjiHnnu6\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/focolares.es\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>","description":"Admit\u00e1moslo: en el panorama hist\u00f3rico en que vivimos y del que recibimos noticias cada d\u00eda m\u00e1s alarmantes, esta Palabra nos parece casi desentonada. En efecto, todo nos lleva a desanimarnos, atrapados entre la inseguridad de situaciones que nos superan y expectativas de rendimiento que nos condicionan. El Evangelio de Juan nos habla precisamente en un marco similar, con los ap\u00f3stoles en torno a Jes\u00fas durante la \u00faltima cena. En esta escena se suceden dram\u00e1ticamente la fraternidad y la traici\u00f3n, la entrega personal y la oscuridad del mal. Jes\u00fas hace un \u00faltimo discurso para prepararlos a la prueba de la pasi\u00f3n, pero les asegura que volver\u00e1. \u00c9l mismo los pone en guardia: en el mundo podr\u00e1n verse devastados por tormentas y desilusiones, pero en \u00c9l siempre encontrar\u00e1n paz y vida plena. Sus palabras son una promesa que da esperanza: \u00ab\u00a1\u00c1nimo!: yo he vencido al mundo\u00bb. Si las circunstancias externas y nuestras debilidades nos provocan miedo y sufrimiento, Jes\u00fas nos invita a confiarnos a \u00c9l, a reconocer tambi\u00e9n hoy los signos de su presencia en nuestra vida, para tener una mirada nueva sobre la realidad. Escribe Chiara Lubich: \u00abSi hay una realidad misteriosa en nuestra vida es el dolor. [\u2026] Y en muchos casos, quienes tenemos al lado y nos quieren son incapaces de ayudarnos a resolverlo; sin embargo, basta con que alguien lo comparta con nosotros, incluso en silencio. As\u00ed lo hizo Jes\u00fas: se acerc\u00f3 a cada hombre y a cada mujer, hasta compartir todo lo nuestro. M\u00e1s a\u00fan: carg\u00f3 con todos nuestros dolores y se hizo dolor con nosotros, hasta gritar: \u201c\u00a1Dios m\u00edo, Dios m\u00edo!, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u201d (Mt 27, 46). [\u2026] Cada dolor f\u00edsico, moral o espiritual me recuerda a \u00c9l, es una presencia suya, un rostro suyo. Puedo decir: \u201cEn este dolor te amo a ti, Jes\u00fas abandonado. Eres t\u00fa quien viene a visitarme y hace suyo mi dolor. \u00a1Y por eso te quiero, te abrazo!\u201d. Si adem\u00e1s estamos atentos a amar, a responder a su gracia, a querer lo que Dios quiere de nosotros en el momento siguiente, a vivir nuestra vida por \u00c9l, experimentamos que, en la mayor\u00eda de los casos, el dolor desaparece. Y es as\u00ed porque amar atrae los dones del Esp\u00edritu: alegr\u00eda, luz, paz\u00bb[1]. \u00ab\u00a1\u00c1nimo!: yo he vencido al mundo\u00bb. Incluso en los momentos de oscuridad, dejemos que sea \u00c9l mismo en nosotros quien venza al mal con el bien, quien supere la tentaci\u00f3n de cerrar el coraz\u00f3n, quien se haga pr\u00f3jimo de los hermanos y les sirva con amor, tanto en las peque\u00f1as acciones cotidianas como en el compromiso social a favor del bien com\u00fan. Tambi\u00e9n el amor rec\u00edproco en la comunidad da testimonio de la cercan\u00eda del Se\u00f1or y nos alienta. Es la experiencia del joven Javier, de la Rep\u00fablica Dominicana: \u00abEstaba visitando a mi primo y decid\u00ed trepar a un muro del patio, pero se me vino abajo y me aplast\u00f3 la pierna derecha. En el hospital, les dije a mis padres que no pod\u00eda soportar el dolor. Mi padre me dijo con delicadeza: \u00abEs como compartir el sufrimiento de Jes\u00fas: intenta abrazarlo\u00bb. Cuando me despert\u00e9, me di cuenta de que mi pierna ya no estaba. Al principio llor\u00e9 mucho, pero poco a poco sent\u00ed una calma interior y confi\u00e9 en que Dios tendr\u00eda un plan para m\u00ed. Gracias al amor y al apoyo de los j\u00f3venes de nuestra comunidad y de otras personas de todo el mundo, ahora tengo una pr\u00f3tesis provisional, y dentro de unos meses tendr\u00e9 una permanente. La vida en casa ha ido volviendo a la normalidad. Ayudo en las tareas dom\u00e9sticas, estoy cerca de mi familia y he podido incluso terminar las clases con muy buenas notas. Todos \u2013mi familia, mis amigos y el personal del hospital\u2013 se han quedado impactados de la calma y de la actitud positiva que he procurado mantener\u00bb. Letizia Magri y el equipo de la Palabra de vida [1] C. Lubich, Palabra de vida de marzo de 2005: Palabras de Vida\/2 (1991-2006) (ed. F. Ciardi), pr\u00f3xima edici\u00f3n."}