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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Fokolareen Mugimenduaren</provider_name><provider_url>https://focolares.es/eu</provider_url><author_name>admin</author_name><author_url>https://focolares.es/eu/author/afesersl_mcjhk9wv/</author_url><title>Palabra de vida - Movimiento de los Focolares</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="ZQVbUTg1MH"&gt;&lt;a href="https://focolares.es/eu/palabra-de-vida/agosto-2026/"&gt;Bizi-Hitza&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://focolares.es/eu/palabra-de-vida/agosto-2026/embed/#?secret=ZQVbUTg1MH" width="600" height="338" title="&#x201C;Bizitzaren Hitza&#x201D; &#x2014; Fokolare Mugimendua" data-secret="ZQVbUTg1MH" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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&lt;/script&gt;</html><description>En el primer cap&#xED;tulo de su Evangelio, Lucas nos ofrece la &#xFA;nica p&#xE1;gina del Nuevo Testamento en que las protagonistas son dos mujeres, Mar&#xED;a e Isabel. Isabel viv&#xED;a en una ciudad cerca de Jerusal&#xE9;n, a unos 150 km de distancia de Nazaret. Mar&#xED;a emprende este largo viaje nada m&#xE1;s recibir el anuncio del &#xE1;ngel de que iba a ser la madre de Jes&#xFA;s (Lc 1, 26-38). No conocemos los detalles de la traves&#xED;a, solo sabemos que se dirigi&#xF3; con prontitud a la regi&#xF3;n monta&#xF1;osa. Pero &#xBF;por qu&#xE9; se dirige all&#xE1;? Mar&#xED;a va para comunicar esta alegr&#xED;a a quien, como ella, hab&#xED;a recibido de Dios la gracia de esperar un hijo, y para estar a su lado y ayudarla durante los &#xFA;ltimos meses de embarazo. Es la historia de dos mujeres, de dos maternidades imposibles. &#xBF;Qui&#xE9;n mejor que ella pod&#xED;a entenderla y compartir esta experiencia? De este encuentro brota el canto del Magn&#xED;ficat. &#xAB;Engrandece mi alma al Se&#xF1;or&#xBB;. &#xAB;Estas palabras brotan de un ardor inflamado y de un gozo desbordante [&#x2026;]. Por eso no dice &#x201C;yo ensalzo a Dios&#x201D;, sino &#x201C;mi alma&#x201D;&#x2026;, como si quisiera expresar: &#x201C;mi vida, todos mis sentidos, se ciernen en el amor, alabanza y gozo divinos [&#x2026;]&#x201D;&#xBB;[1], escribe Mart&#xED;n Lutero en su comentario al Magn&#xED;ficat. El verbo engrandecer, hacer grande, revela la alegr&#xED;a que suscita descubrir que Dios es m&#xE1;s grande de lo que nos esper&#xE1;bamos. Esta alegr&#xED;a provoca una profunda humildad y un hondo sentido de gratitud y reconocimiento. Como subraya Ermes Ronchi, &#xAB;el Magn&#xED;ficat es el evangelio de Mar&#xED;a, su buena noticia, que alcanza a todas las generaciones&#xBB;. Por diez veces, la joven de Nazaret repite lo que ha hecho Dios[2], como una especie de nuevo dec&#xE1;logo, de diez nuevos mandamientos que trastocan la l&#xF3;gica del mundo. Resulta espont&#xE1;neo preguntarse si hemos conservado el sentido de estupor y de asombro en nuestra vida diaria y de oraci&#xF3;n ante todo lo que Dios ha obrado y sigue obrando. Sin abrirnos a la novedad y a sus sorpresas, sin asombro, la fe se convierte en una letan&#xED;a cansada que lentamente se apaga y se convierte en una costumbre social[3]. &#xAB;Engrandece mi alma al Se&#xF1;or&#xBB;. El canto de Mar&#xED;a no es simplemente una oraci&#xF3;n de alabanza intimista, sino una alabanza prof&#xE9;tica, caracterizada por recurrir constantemente a los pasajes de la Escritura[4], lo que indica la direcci&#xF3;n de la historia seg&#xFA;n el coraz&#xF3;n de Dios. Alabarlo significa alinearse con los peque&#xF1;os, creer que el mundo puede y debe cambiar. Las palabras de este himno nos invitan a comprender la intervenci&#xF3;n salv&#xED;fica de Dios en nuestra historia personal y comunitaria, tanto nuestra propia vivencia personal como la universal, tanto el momento presente como los cielos nuevos y la tierra nueva que la revoluci&#xF3;n social del Evangelio inaugura. &#xAB;Engrandece mi alma al Se&#xF1;or&#xBB;. Estas palabras nos invitan tambi&#xE9;n a nosotros a hacer de nuestra vida una alabanza viviente, a reconocer cada d&#xED;a las &#xAB;maravillas&#xBB;, a unir nuestra voz a la de Mar&#xED;a para proclamar que Dios es fiel, que su misericordia se extiende de generaci&#xF3;n en generaci&#xF3;n y que su reino de justicia y amor ya se est&#xE1; realizando entre nosotros. Chiara Lubich hab&#xED;a captado esta dimensi&#xF3;n revolucionaria del canto de Mar&#xED;a cuando escribi&#xF3; a los j&#xF3;venes: &#xAB;Lee el Magn&#xED;ficat y encontrar&#xE1;s la primera y m&#xE1;s potente p&#xE1;gina de la doctrina social cristiana. &#xBF;Qui&#xE9;n y cu&#xE1;ndo la realizar&#xE1; completamente?&#xBB;[5]. La pregunta sigue estando abierta y nos interpela. La intervenci&#xF3;n de Dios no deber&#xED;a quedarse reducida a la intimidad del coraz&#xF3;n; hace falta que se manifieste en las relaciones, en la vida com&#xFA;n, en la trama de las generaciones futuras. Patrizia Mazzola y el equipo de la Palabra de Vida [1] Mart&#xED;n Lutero, Comentario al Magn&#xED;ficat: https://1library.co/document/zlvl282y-comentario-al-magnificat-por-martin-lutero.html.[2] Cf. E. Ronchi, &#xAB;Magnificat, una finestra aperta sul futuro&#xBB;, Avvenire 12 de agosto de 2021.[3] Cf. Francisco, Angelus, Plaza de San Pedro (Roma), 4 de julio de 2021.[4] Cf. G. Ross&#xE9;, Il Vangelo di Luca, Citt&#xE0; Nuova, 1992, p. 69.[5] C. Lubich, Signo de contradicci&#xF3;n, Ciudad Nueva, Madrid 1971, n. 203, p. 64.</description></oembed>
