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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Fokolareen Mugimenduaren</provider_name><provider_url>https://focolares.es/eu</provider_url><author_name>Isabel de la Riva</author_name><author_url>https://focolares.es/eu/author/isabel/</author_url><title>Palabra de vida - Movimiento de los Focolares</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="MiEfuhMQRF"&gt;&lt;a href="https://focolares.es/eu/palabra-de-vida/palabra-de-vida-enero-2024/"&gt;Bizi-Hitza&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://focolares.es/eu/palabra-de-vida/palabra-de-vida-enero-2024/embed/#?secret=MiEfuhMQRF" width="600" height="338" title="&#x201C;Bizitzaren Hitza&#x201D; &#x2014; Fokolare Mugimendua" data-secret="MiEfuhMQRF" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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&lt;/script&gt;</html><description>La Semana de oraci&#xF3;n por la unidad de los cristianos [1] ofrece este a&#xF1;o como motivo de reflexi&#xF3;n la frase arriba citada, cuyo origen se encuentra en el Antiguo Testamento (Dt 6, 45; Lv 19, 18). En su camino hacia Jerusal&#xE9;n, Jes&#xFA;s es interceptado por un doctor de la ley que le pregunta: &#xAB;Maestro, &#xBF;qu&#xE9; he de hacer para tener en herencia vida eterna?&#xBB; (Lc 10, 25). As&#xED; se abre un di&#xE1;logo, y Jes&#xFA;s responde preguntando a su vez: &#xAB;&#xBF;Qu&#xE9; est&#xE1; escrito en la Ley?&#xBB; (Lc 10, 26), lo que suscita la respuesta en su interlocutor: el amor a Dios y el amor al pr&#xF3;jimo en su conjunto se consideran la s&#xED;ntesis de la Ley y los Profetas. &#xAB;Amar&#xE1;s al Se&#xF1;or tu Dios&#x2026; y a tu pr&#xF3;jimo como a ti mismo&#xBB; &#xAB;Y &#xBF;qui&#xE9;n es mi pr&#xF3;jimo?&#xBB;, contin&#xFA;a el doctor de la ley. El Maestro responde relatando la par&#xE1;bola del buen samaritano. No enumera los distintos tipos de personas que pueden representar al pr&#xF3;jimo, sino que describe la actitud de profunda compasi&#xF3;n que debe animar cualquier acci&#xF3;n nuestra. Somos nosotros mismos quienes debemos hacernos pr&#xF3;jimos de los dem&#xE1;s. La pregunta que hemos de hacernos es: &#xAB;Y yo &#xBF;de qui&#xE9;n soy pr&#xF3;jimo?&#xBB;. Tal como hizo el samaritano, debemos preocuparnos de los hermanos cuyas necesidades conocemos, dejarnos arrastrar hasta el fondo a las situaciones que se presentan, sin ning&#xFA;n temor, con un amor que se preocupe de ayudar, sostener y alentar a todos. Es necesario ver en la otra persona a otro yo, y hacer a la otra persona lo que nos har&#xED;amos a nosotros mismos. Es lo que se llama la &#xAB;regla de oro&#xBB;, que encontramos en todas las religiones. Gandhi la explica de un modo eficaz: &#xAB;T&#xFA; y yo somos un todo. No puedo hacerte da&#xF1;o sin herirme&#xBB;.[2] &#xAB;Amar&#xE1;s al Se&#xF1;or tu Dios&#x2026; y a tu pr&#xF3;jimo como a ti mismo&#xBB; &#xAB;Si permanecemos indiferentes o resignados ante las necesidades del pr&#xF3;jimo, tanto en el plano de los bienes materiales como en el de los bienes espirituales, no podemos decir que amamos al pr&#xF3;jimo como a nosotros mismos. No podemos decir que lo amamos como lo am&#xF3; Jes&#xFA;s. En una comunidad que quiera inspirarse en el amor que Jes&#xFA;s nos ense&#xF1;&#xF3;, no puede haber lugar para las desigualdades, los desniveles, la marginaci&#xF3;n ni la negligencia. [&#x2026;] Mientras veamos en nuestro pr&#xF3;jimo a un extra&#xF1;o, a aquel que perturba nuestra tranquilidad o desbarata nuestros planes, no podemos decir que amamos a Dios con todo el coraz&#xF3;n&#xBB;. [3] &#xAB;Amar&#xE1;s al Se&#xF1;or tu Dios&#x2026; y a tu pr&#xF3;jimo como a ti mismo&#xBB; La vida es lo que te sucede en el momento presente. Darnos cuenta de quien pasa a nuestro lado, saber escuchar al otro puede abrirnos horizontes interesantes y desencadenar iniciativas insospechadas. As&#xED; le sucedi&#xF3; a Victoria: &#xAB;En la iglesia, me impresion&#xF3; la hermosa voz de una mujer africana sentada a mi lado. Me dio alegr&#xED;a y la anim&#xE9; a unirse al coro de la parroquia. Nos paramos a hablar. Es una religiosa de Guinea Ecuatorial que est&#xE1; de paso por Madrid. En su congregaci&#xF3;n recogen a reci&#xE9;n nacidos, ni&#xF1;os y ni&#xF1;as abandonados, y los acompa&#xF1;an hasta la edad adulta mediante estudios universitarios o ense&#xF1;ando un oficio. Su taller de sastrer&#xED;a est&#xE1; bien montado, pero no hay suficientes m&#xE1;quinas de coser. Me ofrezco a ayudarla a encontrar m&#xE1;s m&#xE1;quinas fi&#xE1;ndome de Jes&#xFA;s, segura de que nos escucha y me empuja a amar sin escatimar. Un amigo m&#xED;o conoce a un artesano que se alegra de participar en esta cadena de amor. Se encarga de reparar ocho m&#xE1;quinas de coser y encuentra adem&#xE1;s una m&#xE1;quina planchadora. Una pareja de amigos se ofrece a llevarlas hasta Madrid cambiando su lugar de vacaciones y recorriendo casi 1.000 kil&#xF3;metros. As&#xED;, las &#xAB;m&#xE1;quinas de la esperanza&#xBB; llegan hasta Malabo a trav&#xE9;s de un largo viaje por tierra y por mar. &#xA1;En Guinea no se lo creen! Sus mensajes muestran toda su gratitud&#xBB;. Patrizia Mazzola y el equipo de la Palabra de Vida [1] Esta se celebra en todo el hemisferio boreal del 18 al 25 de enero, y en el hemisferio austral, en la semana de Pentecost&#xE9;s. Los textos de la oraci&#xF3;n de este a&#xF1;o est&#xE1;n preparados por un equipo ecum&#xE9;nico de Burkina Faso.[2]C. Lubich, El arte de amar, Ciudad Nueva, Madrid 2006, p. 19.[3] C. LUBICH, Palabra de vida, noviembre 1985, en EAD., Palabras de vida/1 (1943-1990) (ed. F. Ciardi), Ciudad Nueva, Madrid 2020, pp. 357-358.</description></oembed>
