<?xml version="1.0"?>
<oembed><version>1.0</version><provider_name>Fokolareen Mugimenduaren</provider_name><provider_url>https://focolares.es/eu</provider_url><author_name>admin</author_name><author_url>https://focolares.es/eu/author/afesersl_mcjhk9wv/</author_url><title>M&#xE1;s all&#xE1; de nuestros l&#xED;mites - Movimiento de los Focolares</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="5mlOlo6Qpx"&gt;&lt;a href="https://focolares.es/eu/idea-del-mes/diciembre-2024/"&gt;Gure mugetatik haratago&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://focolares.es/eu/idea-del-mes/diciembre-2024/embed/#?secret=5mlOlo6Qpx" width="600" height="338" title="&#x201C;M&#xE1;s all&#xE1; de nuestros l&#xED;mites&#x201D; &#x2014; Movimiento de los Focolares" data-secret="5mlOlo6Qpx" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
/*! This file is auto-generated */
!function(d,l){"use strict";l.querySelector&amp;&amp;d.addEventListener&amp;&amp;"undefined"!=typeof URL&amp;&amp;(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&amp;&amp;!/[^a-zA-Z0-9]/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret="'+t.secret+'"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret="'+t.secret+'"]'),c=new RegExp("^https?:$","i"),i=0;i&lt;o.length;i++)o[i].style.display="none";for(i=0;i&lt;a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&amp;&amp;(s.removeAttribute("style"),"height"===t.message?(1e3&lt;(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r&lt;200&amp;&amp;(r=200),s.height=r):"link"===t.message&amp;&amp;(r=new URL(s.getAttribute("src")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&amp;&amp;n.host===r.host&amp;&amp;l.activeElement===s&amp;&amp;(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener("message",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener("DOMContentLoaded",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll("iframe.wp-embedded-content"),r=0;r&lt;s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute("data-secret"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+="#?secret="+t,e.setAttribute("data-secret",t)),e.contentWindow.postMessage({message:"ready",secret:t},"*")},!1)))}(window,document);
&lt;/script&gt;</html><description>Cuando la vida nos presenta elecciones desafiantes e imprevistas, que incluso nos pueden asustar, emergen con claridad nuestros valores y el deseo de vivirlos con coherencia. No siempre es f&#xE1;cil. Nuestra respuesta en una situaci&#xF3;n que requiere una decisi&#xF3;n, libre y personal, puede parecer una apuesta dif&#xED;cil de hacer, casi un salto al vac&#xED;o y necesitamos la fuerza para ir m&#xE1;s all&#xE1; de nuestros l&#xED;mites. Pero, &#xBF;d&#xF3;nde podemos encontrar esta fuerza? Para algunos es la fe en una dimensi&#xF3;n sobrenatural y en un Dios personal que ama y nos acompa&#xF1;a. Para todos puede ser la cercan&#xED;a de los amigos, de los &#x201C;compa&#xF1;eros de viaje&#x201D; que nos apoyan y nos hacen sentir su proximidad y confianza. Sacan lo mejor de nosotros y nos ayudan a superar lo aparentemente &#xAB;imposible&#xBB; de nuestras incapacidades para alcanzar la &#xAB;posibilidad&#xBB; de una vida coherente. Es la consecuencia de la dimensi&#xF3;n comunitaria fruto de relaciones basadas en la reciprocidad. Ya lo dec&#xED;a Chiara Lubich en 1948, en el lenguaje propio de la &#xE9;poca: &#x201C;&#xA1;Y adelante! No con nuestra fuerza, miserable y d&#xE9;bil, sino con la omnipotencia de la unidad. Si permanecemos fieles a nuestra divisa [&#x2026;] el mundo ver&#xE1; la unidad&#xBB;[1]. Ir m&#xE1;s all&#xE1; de nuestros l&#xED;mites nos abre a nuevas oportunidades y experiencias que, de otro modo, podr&#xED;an parecer fuera de nuestro alcance, permiti&#xE9;ndonos creer y testimoniar que toda esperanza es posible. Pero, &#xBF;es factible creer &#x201C;que todo es posible&#x201D; ante lo absurdo del Mal? Es la gran pregunta de la humanidad de hoy y de siempre. Una pregunta sin respuesta que une a todos, creyentes, no creyentes, en una b&#xFA;squeda que s&#xF3;lo puede emprenderse juntos. Porque si el &#x201C;Mal&#x201D; sigue siendo un misterio, igual de poderosa es la fuerza del &#x201C;Bien&#x201D;. No hay una respuesta, sino un horizonte de sentido. As&#xED; lo reafirmaba en una reciente entrevista Edith Bruck, deportada a Auschwitz cuando ten&#xED;a 13 a&#xF1;os y que hoy, con noventa y dos, sigue siendo un aut&#xE9;ntico testigo de paz. Cuando termin&#xF3; la guerra, ella y su hermana tuvieron el dilema de su vida. &#xAB;Cinco fascistas h&#xFA;ngaros que hab&#xED;an apoyado a los nazis nos suplicaron que les ayud&#xE1;ramos a volver a casa clandestinamente y les ayudamos en el camino. Compartimos con ellos pan y chocolate. Ese fue uno de los momentos m&#xE1;s intensos que yo he vivido espiritualmente. Yo estaba tratando como un amigo a alguien que pod&#xED;a haber matado a mi padre&#xBB;. La decisi&#xF3;n no fue f&#xE1;cil y discuti&#xF3; mucho con su hermana, pero lo hicieron porque pensaron que quiz&#xE1;s, as&#xED;, esas personas nunca volver&#xED;an a maltratar a un jud&#xED;o[2] [1] Chiara Lubich, El primer amor. Cartas de los inicios (1943-1949), Ciudad Nueva, Madrid 2011, p. 1802] Marisol Rojas Cadena SER &#x2013; art&#xED;culo sobre E. Bruck 26/01/2024.</description></oembed>
