{"version":"1.0","provider_name":"Fokolareen Mugimenduaren","provider_url":"https:\/\/focolares.es\/eu","author_name":"admin","author_url":"https:\/\/focolares.es\/eu\/author\/afesersl_mcjhk9wv\/","title":"Empezar de nuevo sin nostalgia - Movimiento de los Focolares","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"qODwUPPWTD\"><a href=\"https:\/\/focolares.es\/eu\/idea-del-mes\/agosto-2024\/\">Hasi berriro nostalgiarik gabe<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/focolares.es\/eu\/idea-del-mes\/agosto-2024\/embed\/#?secret=qODwUPPWTD\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Empezar de nuevo sin nostalgia&#8221; &#8212; Movimiento de los Focolares\" data-secret=\"qODwUPPWTD\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>","description":"El cambio siempre asusta, sobre todo cuando nuestras experiencias han sido fuertes y gratificantes. Lo experimentamos en todas las etapas de la vida, en nuestros estudios y en el trabajo, en todas las realidades pol\u00edticas, sociales y organizativas, sobre todo cuando vivimos roles de responsabilidad que no queremos perder. Nos gustar\u00eda que ciertas experiencias no acabaran nunca. Pero esto es enga\u00f1arse. Permanecer en \u00abexperiencias verdaderas y bellas\u00bb no nos hace vivir la vida, porque la vida misma es cambio y esta es la din\u00e1mica que la hace fascinante incluso cuando es dolorosa. Lo explic\u00f3 muy bien Cicely Saunders, fundadora del primer hospital de paliativos moderno. Una mujer extraordinaria que como enfermera, trabajadora social y m\u00e9dico \u00abinvent\u00f3\u00bb una nueva forma de cuidar a las personas en sus momentos m\u00e1s dif\u00edciles. El tiempo de las experiencias reales, seg\u00fan ella, es un tiempo hecho de profundidad m\u00e1s que de duraci\u00f3n. \u00abLas horas de las relaciones reales parecen pasar en un instante, mientras que los d\u00edas aburridos parecen no pasar nunca. Pero con el pasar de los a\u00f1os, las horas aut\u00e9nticas quedan impresas para siempre, los d\u00edas in\u00fatiles se desvanecen en la nada\u00bb[1]. Estos momentos genuinos -incluso cuando se viven en el dolor y la oscuridad- pueden transformarse, tal vez con asombro y emoci\u00f3n, en ocasiones de profunda paz y de luz. Estos pasajes, sobre todo cuando van acompa\u00f1ados de una aut\u00e9ntica relaci\u00f3n con los dem\u00e1s, pueden ayudarnos y darnos fuerzas para afrontar las dificultades, las pruebas, los sufrimientos y las fatigas que encontramos en el camino. Nos animan a empezar de nuevo sin miedo afrontando con audacia lo que nos espera yendo al encuentro del otro y acogiendo los dolores de la humanidad que nos rodea, poni\u00e9ndonos en juego, a su vez, con el deseo de llevar, all\u00ed donde falta, esa luz y esa paz que nosotros mismos hemos experimentado. Dietrich Bonhoeffer dec\u00eda: \u00abel tiempo perdido ser\u00eda un tiempo no vivido en el que no hubi\u00e9ramos amado\u00bb[2]. \u00bfQu\u00e9 ocurre cuando estas verdaderas experiencias parecen desaparecer y ya no est\u00e1n ah\u00ed? \u00bfQuita esto valor a la experiencia y a las ra\u00edces? En absoluto. El valor de la memoria es el fundamento mismo del progreso humano. Adem\u00e1s, como dice el fil\u00f3sofo George Santayana, \u00abquien no recuerda el pasado est\u00e1 condenado a repetirlo\u00bb. Hubo quienes antes que nosotros gastaron sus vidas por nuestra libertad y felicidad. Debemos ser capaces de volver a las experiencias que han cimentado nuestra vida personal y la de nuestros grupos para tener la fuerza de volver a empezar siempre, incluso en tiempos de duda, fragilidad y cansancio. [1] Cicely Saunders. Premio Templeton 1981[2] Dietrich Bonhoeffer. \u201cResistencia y rendici\u00f3n\u00bb cartas y escritos desde la c\u00e1rcel"}