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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Movemento dos Focolares</provider_name><provider_url>https://focolares.es/gl</provider_url><author_name>Isabel de la Riva</author_name><author_url>https://focolares.es/gl/author/isabel/</author_url><title>Palabra de vida - Movimiento de los Focolares</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="JEkjXdXcdy"&gt;&lt;a href="https://focolares.es/gl/palabra-de-vida/agosto-2025/"&gt;Palabra de Vida&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://focolares.es/gl/palabra-de-vida/agosto-2025/embed/#?secret=JEkjXdXcdy" width="600" height="338" title="&#x201C;Palabra de vida&#x201D; &#x2014; Movemento dos Focolares" data-secret="JEkjXdXcdy" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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&lt;/script&gt;</html><description>El evangelista Lucas refiere esta ense&#xF1;anza de Jes&#xFA;s y nos lo muestra con sus disc&#xED;pulos camino de Jerusal&#xE9;n, hacia su Pascua de muerte y resurrecci&#xF3;n. Por el camino se dirige a ellos llam&#xE1;ndolos &#xAB;peque&#xF1;o reba&#xF1;o&#xBB; (Lc 12, 32), y les conf&#xED;a lo que tiene en el coraz&#xF3;n, las disposiciones profundas de su &#xE1;nimo. Entre estas, el desapego de los bienes terrenos, la confianza en la providencia del Padre y la vigilancia interior, el esperar activamente el Reino de Dios. En los vers&#xED;culos anteriores, Jes&#xFA;s los anima a desprenderse de todo, hasta de la vida, y a no angustiarse por las necesidades materiales, porque el Padre sabe lo que necesitan. En lugar de eso los invita a buscar el Reino de Dios y los alienta a acumular &#xAB;un tesoro inagotable en los cielos&#xBB; (Lc 12, 33). Ciertamente, no es que Jes&#xFA;s exhorte a la pasividad ante las cosas terrenas, a una conducta irresponsable en el trabajo; lo que quiere es quitarnos la ansiedad, la inquietud, el miedo. &#xAB;Porque donde est&#xE9; vuestro tesoro, all&#xED; estar&#xE1; tambi&#xE9;n vuestro coraz&#xF3;n&#xBB;. Aqu&#xED;, &#xAB;coraz&#xF3;n&#xBB; se refiere al centro unificador de la persona, que da sentido a todo lo que vive; es el lugar de la sinceridad, donde no se puede enga&#xF1;ar ni disimular. En general indica las intenciones verdaderas, lo que uno piensa, cree y quiere realmente. El tesoro es lo que para nosotros tiene m&#xE1;s valor, es decir, nuestra prioridad, lo que creemos que da seguridad al presente y al futuro. Afirma el papa Francisco: &#xAB;Hoy todo se compra y se paga, y parece que la propia sensaci&#xF3;n de dignidad depende de cosas que se consiguen con el poder del dinero. Solo nos urge acumular, consumir y distraernos, presos de un sistema degradante que no nos permite mirar m&#xE1;s all&#xE1; de nuestras necesidades inmediatas&#xBB;[1]. Pero en lo m&#xE1;s &#xED;ntimo de toda mujer y de todo hombre hay una b&#xFA;squeda apremiante de esa felicidad verdadera que no defrauda y que ning&#xFA;n bien material puede saciar. Escrib&#xED;a Chiara Lubich: &#xAB;S&#xED;, existe lo que buscas; hay en tu coraz&#xF3;n un anhelo infinito e inmortal; una esperanza que no muere; una fe que traspasa las tinieblas de la muerte y es luz para aquellos que creen: &#xA1;no en vano esperas y crees! &#xA1;No en vano! T&#xFA; esperas y crees para Amar&#xBB;[2]. &#xAB;Porque donde est&#xE9; vuestro tesoro, all&#xED; estar&#xE1; tambi&#xE9;n vuestro coraz&#xF3;n&#xBB;. Esta Palabra nos invita a hacer un examen de conciencia: &#xBF;cu&#xE1;l es mi tesoro, lo que m&#xE1;s me importa? Este puede adquirir diversos matices, como el estatus econ&#xF3;mico, pero tambi&#xE9;n la fama, el &#xE9;xito, el poder. La experiencia nos dice que hace falta volver continuamente a la vida verdadera, la que no pasa, la vida radical y exigente del amor evang&#xE9;lico: &#xAB;Para un cristiano no basta con ser bueno, misericordioso, humilde, manso, paciente&#x2026; Debe tener por los hermanos la caridad que nos ense&#xF1;&#xF3; Jes&#xFA;s. [&#x2026;] Porque la caridad no es estar dispuesto a dar la vida. Es dar la vida&#xBB;[3]. A cada pr&#xF3;jimo que se nos cruza durante el d&#xED;a (en la familia, en el trabajo, por todas partes) debemos amarlo con esta medida. Y as&#xED; vivimos sin pensar en nosotros, sino pensando en los dem&#xE1;s, viviendo los dem&#xE1;s, y experimentamos una libertad verdadera. Augusto Parody Reyes y el equipo de la Palabra de Vida [1] Francisco, enc&#xED;clica Dilexit nos, 218.[2] C. Lubich, &#xAB;Existe lo que buscas&#xBB;. Carta de junio de 1944: El primer amor. Cartas de los inicios (1943-1949), Ciudad Nueva, Madrid 2011, p. 54.[3] Cf. Ead., conexi&#xF3;n telef&#xF3;nica 6-12-1984: Juntos en camino, Ciudad Nueva, Buenos Aires 1988, pp. 48-49.</description></oembed>
