{"version":"1.0","provider_name":"Movemento dos Focolares","provider_url":"https:\/\/focolares.es\/gl","author_name":"Isabel de la Riva","author_url":"https:\/\/focolares.es\/gl\/author\/isabel\/","title":"Dejarse sorprender - Movimiento de los Focolares","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"pG0T2Dv2zg\"><a href=\"https:\/\/focolares.es\/gl\/idea-del-mes\/agosto-2026\/\">Deixarse sorprender<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/focolares.es\/gl\/idea-del-mes\/agosto-2026\/embed\/#?secret=pG0T2Dv2zg\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abDejarse sorprender\u00bb \u2014 Movimiento de los Focolares\" data-secret=\"pG0T2Dv2zg\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/focolares.es\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>","description":"Dec\u00eda el gran cient\u00edfico Louis Pasteur: \u00abMaravillarse de todo es el primer paso de la raz\u00f3n hacia el descubrimiento\u00bb. Tambi\u00e9n nos lo recuerda Luigi Ballerini, escritor para j\u00f3venes y m\u00e9dico psicoterapeuta, en el art\u00edculo que nos ha inspirado para esta idea[1] \u00abEn el fondo, maravillarse no es m\u00e1s que una forma de confianza [&#8230;] Es la idea de que todav\u00eda existe un mundo por descubrir, comprender y encontrar. Esto explica por qu\u00e9 la p\u00e9rdida de esta capacidad (maravillarse) es tan grave: sin ella, la vida se hace mon\u00f3tona en la repetici\u00f3n de una mirada cansada que ya no ve nada. [&#8230;] Si perdemos la capacidad de maravillarnos, no nos volvemos m\u00e1s realistas ni m\u00e1s eficientes; solo perdemos la posibilidad de dejarnos interpelar por la realidad, de reconocer que nosotros mismos podemos seguir cambiando y mejorando a trav\u00e9s de aquello que encontramos La maravilla nos recuerda que no todo depende de nosotros. Es una invitaci\u00f3n a acogerla con el coraz\u00f3n abierto, a reconocer lo que la vida quiere decirnos y a estar agradecidos por ello. La maravilla evoca el asombro, esa extraordinaria capacidad de los ni\u00f1os para abrirse a la vida y a las relaciones; dimensiones, estas, constitutivas del ser humano, que desde hace milenios son una clave de la aventura del pensamiento humano, ense\u00f1\u00e1ndonos a descentrarnos para ir al encuentro de las personas que quiz\u00e1 nos esperan, que viven las mismas dificultades cotidianas y las mismas esperanzas que nosotros. Hoy los desaf\u00edos que provienen de las redes sociales y de la Inteligencia Artificial parecen apagar esta capacidad: \u00bfya lo hemos visto todo? Y, sobre todo: \u00bfnos estamos acostumbrando a todo? A menudo son los peque\u00f1os gestos los que tienen la capacidad de volver a encender el asombro. Asombrarse significa mantener viva la capacidad de maravillarse, de aprender de lo nuevo y de reconocer el valor de las personas y de las situaciones que encontramos, sin resignarnos a la indiferencia ante al dolor y al sufrimiento. Tengamos el valor de mirar la realidad con atenci\u00f3n y apertura poni\u00e9ndonos en el lugar de los dem\u00e1s, ofreciendo escucha y apoyo sin juzgar y cuidando de quienes atraviesan momentos importantes o complejos. Son muchas las historias cotidianas de esfuerzo, de enfermedad, de vidas que parecen perdidas o sin sentido; y, sin embargo, siempre puede surgir un horizonte nuevo e inesperado. En las familias, en los centros sanitarios y asistenciales y en tantas situaciones de fragilidad, es posible contemplar con asombro los signos de la revoluci\u00f3n m\u00e1s poderosa: la de un amor capaz de ir m\u00e1s all\u00e1 de lo que cabr\u00eda esperar. Dej\u00e9monos sorprender con vulnerabilidad y humildad por todo aquello que sale a nuestro encuentro y hagamos que no quede confinado en la intimidad del coraz\u00f3n, sino que se manifieste en las relaciones, en la vida compartida, en el tejido de las futuras generaciones. [1] https:\/\/www.avvenire.it\/idee-e-commenti\/lasciarsi-stupire-dalla-meraviglia-quello-che-i-ragazzi-ci-ricordano_109483"}