{"version":"1.0","provider_name":"Movemento dos Focolares","provider_url":"https:\/\/focolares.es\/gl","author_name":"admin","author_url":"https:\/\/focolares.es\/gl\/author\/afesersl_mcjhk9wv\/","title":"El amor mutuo nos realiza - Movimiento de los Focolares","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"tswTC2O3il\"><a href=\"https:\/\/focolares.es\/gl\/idea-del-mes\/mayo-2024\/\">O amor mutuo fainos<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/focolares.es\/gl\/idea-del-mes\/mayo-2024\/embed\/#?secret=tswTC2O3il\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;El amor mutuo nos realiza&#8221; &#8212; Movimiento de los Focolares\" data-secret=\"tswTC2O3il\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>","description":"Seguramente cada uno de nosotros ha experimentado el amor gratuito desde su nacimiento, a trav\u00e9s de los cuidados de quienes nos han atendido. Es as\u00ed que hemos aprendido tambi\u00e9n a amar con la vida m\u00e1s que con las palabras. Esta experiencia de amor nos hace darnos cuenta de que amar de verdad implica valor, esfuerzo y riesgo en afrontar la adversidad y el sufrimiento. En consecuencia, quien ama as\u00ed experimenta la libertad y la alegr\u00eda de entregarse, se siente libre del ego\u00edsmo que cierra las puertas a la comuni\u00f3n con los hermanos y nos impide crecer en la fraternidad y en la verdad. Si nos amamos, sucede como cuando los dos polos el\u00e9ctricos se tocan y la luz se enciende e ilumina todo alrededor. As\u00ed, el amor mutuo nos realiza. Chiara Lubich nos dice que dar testimonio de este amor es \u00abla gran revoluci\u00f3n que estamos llamados a ofrecer hoy al mundo moderno, en extrema tensi\u00f3n\u00bb. \u00bfC\u00f3mo hacerlo? \u00bfC\u00f3mo vivir este amor superlativo? Aprendiendo de modelos reconocidos para ponerlo en pr\u00e1ctica, en particular, Chiara nos invita, a estar al servicio de nuestros hermanos y hermanas, especialmente de los que nos rodean, comenzando por las cosas m\u00e1s peque\u00f1as, por los servicios m\u00e1s humildes. Nos esforzaremos en ser los primeros en amarlos, con desapego de nosotros mismos y abrazando todas las vicisitudes y dificultades, peque\u00f1as o grandes, que esto pueda suponer. De este modo, tampoco nosotros tardaremos en llegar a esa experiencia de amor, a esa plenitud de luz, paz y alegr\u00eda interior que nos realiza como seres humanos. Una joven llamada Santa visita a menudo una residencia de ancianos. Un d\u00eda, junto con Roberta, conoce a Aldo, un hombre alto, culto y rico. Aldo mira a las dos j\u00f3venes con una mirada sombr\u00eda: \u00ab\u00bfpor qu\u00e9 ven\u00eds aqu\u00ed? \u00bfQu\u00e9 quer\u00e9is de nosotros? \u00a1Dejadnos morir en paz!\u00bb. Santa no se desanima y le dice: \u00abEstamos aqu\u00ed para usted, para pasar un rato juntos, conocernos, hacernos amigos\u00bb. Vuelven m\u00e1s veces. Cuenta Roberta: \u00abAquel hombre estaba especialmente cerrado, muy abatido. Ya no cre\u00eda en el amor. Santa fue la \u00fanica que consigui\u00f3 entrar en su coraz\u00f3n, con mucha delicadeza, escuch\u00e1ndolo durante horas. Rezaba \u00edntimamente por \u00e9l, teni\u00e9ndolo fuertemente presente en su pensamiento y en su coraz\u00f3n, y una vez le regal\u00f3 un objeto que apreciaba mucho y que \u00e9l acept\u00f3. M\u00e1s tarde Santa se enter\u00f3 de que Aldo hab\u00eda muerto nombr\u00e1ndola. El dolor por su muerte se vio mitigado por el hecho de saber que muri\u00f3 en paz, sosteniendo en sus manos aquel regalo que ella le hab\u00eda hecho."}