{"version":"1.0","provider_name":"Movemento dos Focolares","provider_url":"https:\/\/focolares.es\/gl","author_name":"Isabel de la Riva","author_url":"https:\/\/focolares.es\/gl\/author\/isabel\/","title":"Palabra de vida - Movimiento de los Focolares","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"a6HlkI9NAC\"><a href=\"https:\/\/focolares.es\/gl\/palabra-de-vida\/abril-2024\/\">Palabra de Vida<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/focolares.es\/gl\/palabra-de-vida\/abril-2024\/embed\/#?secret=a6HlkI9NAC\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u201cPalabra de vida\u201d \u2014 Movemento dos Focolares\" data-secret=\"a6HlkI9NAC\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>","description":"Esta palabra, que cae en tiempo de Pascua, nos invita a ser testigos tambi\u00e9n nosotros, con la libertad plena de quienes han recibido el mensaje evang\u00e9lico, del evento que ha marcado la historia: \u00a1Jes\u00fas ha resucitado! Para entender hasta el fondo el sentido de este vers\u00edculo sacado de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, conviene citar la frase que lo precede: \u00abLa multitud de los creyentes ten\u00eda un solo coraz\u00f3n y una sola alma. Nadie llamaba suyos a sus bienes, sino que todo era en com\u00fan entre ellos\u00bb (cf. Hch 4, 32). \u00abLos ap\u00f3stoles daban testimonio con gran poder de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas. Y gozaban todos de gran simpat\u00eda\u00bb. El texto presenta a la comunidad cristiana animada por la fuerza potente del Esp\u00edritu, caracterizada por la comuni\u00f3n, que la empuja a proclamar a todos el Evangelio, la buena noticia, es decir, que Cristo ha resucitado. Son las mismas personas que antes de Pentecost\u00e9s estaban asustadas y apesadumbradas ante los \u00faltimos acontecimientos acaecidos, y ahora salen a descubierto, dispuestas a dar testimonio hasta el martirio gracias a la fuerza del Esp\u00edritu, que se ha llevado miedos y temores. Eran un solo coraz\u00f3n y un alma sola, practicaban el amor mutuo hasta poner en com\u00fan sus bienes: esta era la realidad que estaba implicando cada vez a m\u00e1s personas. Mujeres y hombres que segu\u00edan a Jes\u00fas hab\u00edan escuchado sus palabras, hab\u00edan vivido con \u00c9l sirviendo y amando a los \u00faltimos, a los enfermos; hab\u00edan visto con sus ojos los hechos prodigiosos obrados por Jes\u00fas, y su vida hab\u00eda cambiado porque, llamados a vivir una nueva ley, hab\u00edan sido los primeros testigos de la presencia viva de Dios en medio de los hombres. Y para nosotros, seguidores de Jes\u00fas hoy, \u00bfqu\u00e9 significa dar testimonio? \u00abLos ap\u00f3stoles daban testimonio con gran poder de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas. Y gozaban todos de gran simpat\u00eda\u00bb. El modo m\u00e1s eficaz de testimoniar al Resucitado es mostrar que \u00c9l est\u00e1 vivo y habita en medio de nosotros. \u00abSi vivimos su Palabra, [\u2026] manteniendo encendido en el coraz\u00f3n el amor al pr\u00f3jimo, si nos esforzamos en especial por mantener siempre el amor mutuo entre nosotros, el Resucitado vivir\u00e1 en nosotros, vivir\u00e1 en medio de nosotros e irradiar\u00e1 su luz y su gracia alrededor, transformando cada lugar con frutos incalculables. Y ser\u00e1 \u00c9l quien gu\u00ede nuestros pasos y nuestras actividades con su Esp\u00edritu; quien disponga las circunstancias y nos proporcione las ocasiones para llevar su vida a las personas que necesitan de \u00c9l\u00bb[1]. \u00abLos ap\u00f3stoles daban testimonio con gran poder de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas. Y gozaban todos de gran simpat\u00eda\u00bb. Escribe Margaret Karram[2]: \u00ab\u201cId por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creaci\u00f3n\u201d (Mc 16, 15) es la extraordinaria consigna que hace 2000 a\u00f1os los ap\u00f3stoles recibieron directamente de Jes\u00fas y que cambi\u00f3 el curso de la historia. Hoy Jes\u00fas nos dirige a nosotros la misma invitaci\u00f3n: nos ofrece la posibilidad de llevarlo al mundo con toda la creatividad, las capacidades y la libertad que \u00e9l mismo nos ha dado\u00bb[3]. Es un anuncio \u00abque no termina con su muerte, \u00a1al contrario! Adquiere m\u00e1s fuerza despu\u00e9s de la Resurrecci\u00f3n y de Pentecost\u00e9s, cuando los disc\u00edpulos se convirtieron en testigos valientes del Evangelio. Y el mandado de ellos ha llegado hasta nosotros hoy. A trav\u00e9s de m\u00ed y de cada uno de nosotros, Dios quiere seguir contando su historia de amor a aquellos con quienes compartimos tramos breves o largos de la vida\u00bb[4]. Patrizia Mazzola y el equipo de la Palabra de Vida [1] C. Lubich, Palabra de vida, enero 1986: Palabras de vida\/1 (1943-1990), Ciudad Nueva, Madrid 2020, pp. 364-365.[2] Presidente del Movimiento de los Focolares.[3] M. Karram, LLamados y enviados, Rocca di Papa, 15-9-2023.[4] Ibid.p. 101."}