{"version":"1.0","provider_name":"Movemento dos Focolares","provider_url":"https:\/\/focolares.es\/gl","author_name":"Isabel de la Riva","author_url":"https:\/\/focolares.es\/gl\/author\/isabel\/","title":"Palabra de vida - Movimiento de los Focolares","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"TOlWmONG8b\"><a href=\"https:\/\/focolares.es\/gl\/palabra-de-vida\/febrero-2024\/\">Palabra de Vida<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/focolares.es\/gl\/palabra-de-vida\/febrero-2024\/embed\/#?secret=TOlWmONG8b\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u201cPalabra de vida\u201d \u2014 Movemento dos Focolares\" data-secret=\"TOlWmONG8b\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>","description":"Este mes nos dejamos iluminar, como luz para nuestro sendero (cf. Sal 119, 105), de la palabra y de la experiencia del ap\u00f3stol Pablo. \u00c9l nos anuncia tambi\u00e9n a nosotros, como a los cristianos de Corinto, un mensaje fuerte: el n\u00facleo del Evangelio es la caridad, el \u00e1gape, el amor desinteresado entre hermanos. Nuestra Palabra de vida forma parte de la conclusi\u00f3n de esta carta, en la que la caridad es abundantemente recordada y explicada en todos sus matices: es paciente, servicial, ama la verdad, no busca su inter\u00e9s (1 Co 13)\u2026 El amor mutuo, vivido as\u00ed en la comunidad cristiana, es b\u00e1lsamo para las divisiones que siempre la amenazan y signo de esperanza para toda la humanidad. \u00abHaced todo con amor\u00bb Es impactante que Pablo exhorte a actuar (en el texto griego) \u00abestando en el amor\u00bb, como indicando una condici\u00f3n estable, un permanecer en Dios, que es Amor. Pues \u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos acogernos mutuamente y acoger a cada persona con esta actitud, sino reconociendo que primero somos amados por Dios, incluso en nuestras debilidades? Esta conciencia renovada es la que nos permite abrirnos sin miedo a los dem\u00e1s para entender sus necesidades y ponernos a su lado, compartiendo recursos materiales y espirituales. \u00c9l siempre fue el primero en dar: \u00ab[\u2026] la salud a los enfermos, el perd\u00f3n a los pecadores, la vida a todos nosotros. Al instinto ego\u00edsta de acaparar opone la generosidad; al concentrarnos en nuestras propias necesidades, la atenci\u00f3n al otro; a la cultura del poseer, la del dar. No cuenta si podemos dar mucho o poco. Lo que importa es c\u00f3mo damos, cu\u00e1nto amor ponemos hasta en un peque\u00f1o gesto de atenci\u00f3n al otro. [\u2026] El amor es esencial, porque sabe acercarse al pr\u00f3jimo incluso con un simple gesto de escucha, de servicio, de disponibilidad. \u00a1Qu\u00e9 importante [\u2026] es tratar de ser el amor para cada uno! Encontraremos el camino directo para entrar en su coraz\u00f3n y aliviarlo\u00bb[2] \u00abHaced todo con amor\u00bb Esta Palabra nos ense\u00f1a a acercarnos a los dem\u00e1s con respeto, sin falsedad, con creatividad, dejando espacio a sus mejores aspiraciones, para que cada uno pueda dar su aportaci\u00f3n al bien com\u00fan. Nos ayuda a valorar cada ocasi\u00f3n concreta de nuestra vida diaria: \u00ab[\u2026] las tareas dom\u00e9sticas, del campo o del taller, los tr\u00e1mites administrativos, los deberes del colegio o las responsabilidades en el campo civil, pol\u00edtico y religioso. Todo puede transformarse en servicio atento y sol\u00edcito\u00bb.[3] Podr\u00edamos imaginarnos un mosaico del Evangelio vivido con sencillez. Escriben unos padres: \u00abCuando una vecina nos dijo, angustiada, que su hijo estaba en la c\u00e1rcel, aceptamos ir a visitarlo. Ayunamos el d\u00eda antes de ir, esperando tener la gracia de decirle lo que conven\u00eda. Despu\u00e9s pagamos la fianza para liberarlo\u00bb.[4] Un grupo de j\u00f3venes de Buea (Camer\u00fan suroccidental) organiz\u00f3 una recogida de fondos para ayudar a los desplazados internos a causa de la guerra[5]. Visitaron a un hombre que hab\u00eda perdido un brazo en la huida. Convivir con esta discapacidad se convirti\u00f3 para \u00e9l en un gran reto, pues sus h\u00e1bitos cambiaron dr\u00e1sticamente. \u00abNos dijo que nuestra visita le hab\u00eda dado esperanza, alegr\u00eda y confianza. Sinti\u00f3 el amor de Dios a trav\u00e9s de nosotros\u00bb, nos cuenta Regina. A\u00f1ade Marita: \u00abDespu\u00e9s de esta experiencia estoy convencida de que nada es demasiado peque\u00f1o si se hace por amor\u2026 No hace falta m\u00e1s: el amor es el que mueve el mundo. \u00a1Comprob\u00e9moslo!\u00bb. Letizia Magri y el equipo de la Palabra de Vida [1] Para este mes proponemos la Palabra de vida que un grupo de cristianos de Alemania de distintas Iglesias han elegido para vivir a lo largo de todo el a\u00f1o.[2] C. Lubich, Palabra de vida, octubre 2006, en Ciudad Nueva n. 435 (10\/2006), p. 22.[3] Ibid.[4] S. PELLEGRINI, G. SALERNO, M. CAPORALE (eds.), Una transformaci\u00f3n silenciosa. Testimonios de familias de todo el mundo sobre Amoris laetitia, Ciudad Nueva, Madrid 2022, p. 84.[5] Texto adaptado de: unitedworldproject.org\/es\/workshop\/camerun-compartir-con-los-desplazados\/."}