HACER DE CADA LUGAR UN OASIS, NO UNA FORTALEZA
Tras el inicio, el pasado día 1 de marzo, de la Asamblea General del Movimiento de los Focolares, los tres siguientes días se dedicaron a un retiro espiritual: tiempo de silencio, oración por la paz y escucha del Espíritu, junto con la reflexión sobre algunos de los grandes desafíos y problemáticas del mundo actual.
Andrea Riccardi, historiador italiano y fundador de la Comunidad de San Egidio, ve una verdadera llamada a la fraternidad para los Movimientos en la situación mundial actual. Una llamada que a menudo no escuchamos, tal vez porque estamos encerrados en nuestros problemas. Solo «saliendo», en contacto con la realidad, cumpliremos nuestra misión.
Vinu Aram, médico y directora del Centro Internacional Shanti Ashram en India, subrayó que la construcción de la paz requiere también una profunda formación espiritual.
Las heridas que sufren millones de mujeres y hombres —pobreza, injusticia, migraciones— fueron el punto de partida de las intervenciones del padre Vilson Groh, sacerdote brasileño comprometido con los barrios periféricos de Florianópolis (Brasil), y de la teóloga argentina Emilce Cuda, secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina. Ambos pusieron en relieve las enormes desigualdades que existen en el planeta y la importancia de trabajar junto a los más desfavorecidos, reconociendo en ellos un rostro privilegiado de Jesús Abandonado que hay que buscar y encontrar.
Chiara Giaccardi, socióloga italiana, destacó el valor de las relaciones como fuente de realización y libertad. Más que la autorrealización individual, propuso la “correalización”: la capacidad de crear juntos espacios nuevos y generativos, también en un tiempo marcado por la inteligencia artificial.
Pero ¿siguen teniendo sentido palabras como «relación» y «libertad» en la era de la Inteligencia Artificial, de sistemas cada vez más manipuladores?
Sobre este tema reflexionaron Paolo Ruffini, periodista italiano, Prefecto del Dicasterio para la Comunicación, de la Santa Sede, y Fadi Chehadé, experto en ámbito informático, quienes señalaron las grandes oportunidades y responsabilidades en el ámbito de la comunicación.
Ante tecnologías, como la Inteligencia Artificial, cada vez más presentes en nuestra vida, invitaron a promover un uso ético de las mismas, y a fortalecer las relaciones humanas, «haciendo de nuestras casas y comunidades –como recordaba Chehadé citando una enseñanza de su padre– no fortalezas, sino oasis».
La jornada del 5 de marzo, se ha dedicado íntegramente al Informe del Quinquenio 2021-2026, presentado en la sala por la presidenta Margaret Karram, junto con algunas reflexiones del copresidente Jesús Morán. El informe fue dialogado y profundizado tanto en grupos como en la sesión plenaria.
Stefania Tanesini
con el equipo de Comunicación Multimedia y Servicios lingüísticos



