Los días 8 y 9 de noviembre tuvo lugar en el Centro Mariápolis Luminosa, en Las Matas, un encuentro para personas que trabajan en las parroquias. Unas setenta personas, de diversos lugares y edades, se reunieron para “poner las manos en la masa” y descubrir juntos qué significa ser artesanos de esperanza.
Los momentos de reflexión se centraron en las actitudes que encienden la esperanza y generan vida, todas ellas naturalmente aglutinadas en torno a la figura de María, mujer de esperanza. También se iluminó la relación entre los movimientos eclesiales y las parroquias, y los frutos que puede dar la colaboración entre el carisma de la unidad y la vida parroquial. Los testimonios compartidos mostraron una comunión construida día a día, con fidelidad en medio de los desafíos: un rosario de gestos concretos hacia quienes más sufren y una rica variedad de iniciativas que hacen vibrar a muchas comunidades.
El diálogo saltó a otro nivel a través de una experiencia de conversación en el Espíritu, donde la escucha profunda —de uno mismo y del otro— abrió reflexiones de mayor hondura.


La oración, dicha, cantada o macerada en el silencio, fue levadura que ensanchó mentes y corazones. Y el ambiente vivido estos días fue la mejor señal de que la comunión que se quería promover era, ante todo, una realidad compartida allí.
Días de encuentro, renovación, luz y nuevo impulso.
No pongamos punto final, sino un continuará…
Más información: movimientoparroquial@focolares.org
