Con el fallecimiento de Carlos Fernández el pasado 1 de septiembre de 2025, la Economía de Comunión en España pierde a uno de sus pilares más sólidos, pero su legado sigue construyendo.
Carlos fue uno de los impulsores del Grupo de Gestión Empresarial en Barcelona, nacido hace más de tres décadas a raíz de una pregunta desafiante: ¿Cómo gestionar con criterios de comunión? Desde entonces, su compromiso no flaqueó. Contribuyó con una visión empresarial profundamente humana, uniendo ética profesional, eficiencia y sentido de comunidad.

Ingeniero de formación, desarrolló su carrera en consultoría geotécnica, especializándose en equipos de control de calidad para cimentaciones. En un momento clave, optó por formar a sus clientes —aunque eso redujera beneficios— convencido de que compartir conocimientos es una forma de generar bien común. Fue un gesto coherente con toda su vida: generosa, sobria, entregada.


Incluso durante la enfermedad, Carlos siguió coordinando el grupo, adaptándose a nuevas formas de encuentro virtual, ampliando horizontes hacia Latinoamérica y acompañando a cada persona con cercanía y respeto.
Carlos deja una huella profunda. Supo conjugar empresa y fraternidad, resultados y cuidado, técnica y corazón. Su estilo de liderazgo —humilde, comprometido, compartido— seguirá inspirando a quienes creen en una economía con alma.
¡GRACIAS, Carlos!